18/10/11

 

 

Es la grieta que amenaza a los anillos.

No importa lo que hayamos compartido, nada es suficiente. Todo se hace pequeño, todo lejano. Cuando amanece la verdad y la derrota, el olvido barre el cincel y las muescas, la sangre busca justicia y el futuro se construye con una negación o ausencia. Nuestro recuerdo es el juez, el amor desperdiciado, la brújula.

Pero no hay verdad, no hay derrota, no hay justicia, sólo orgullo.

21/4/11

No hay nada…

 

No hay nada para mí en esta tierra,
el tiempo lo ha cincelado en todas las cosas.

Llegará el día en que mis manos terminen
el sueño o la tumba de mi juventud,
día de dedos como raíces o lágrimas,
tal vez día de diamantes y delfines en el pecho.

Será entonces todo perfil o antojo del olvido.

Tan sólo tendré un quizá preñado de esperanzas
sin un horizonte fiel o certeza.

De nada servirán los galones o las coronas.

Me quedaré con los brazos rotos por el óxido,
con el corazón gris de pensamiento y ojo ciego,
tan sólo con lo que me pertenece:
el dolor, la soledad y el vacío.